ESCAPADA DE TRES DÍAS A DENIA

¡Muy buenas tardes amig@s! Hoy os voy a contar como de un domingo cualquiera se puede hacer un planazo, como escaparte a la mañana siguiente tres días a Dénia por todo lo alto. Un hotel con vistas y desayuno incluido, visitando Jávea en tu viaje y empapándonos de playas, calas y arena, que de vez en cuando lo necesitamos como el dormir y el desconectar.

IMG_0635

Geografía de la cala Granadella tres años más tarde del incendio de 2016 (vía Jesús Sánchez)

Tras cinco eternidades enteras sin escribir, ni pasarme siquiera por aquí, creo que ya es hora de volver a la carga.  Hay que decir que entre mi poco tiempo, grandes excusas y cierta tendencia a la vaguedad de la rutina, he desaparecido como el humo. Pero bueno, a pesar de ello, volvemos con ganas y sobre todo con las pilas súper recargadas ¡Y qué mejor que hacerlo con un viaje ideado de la noche a la mañana para quitarte la rutina de encima!

A lo que íbamos, un domingo, una búsqueda en Booking.com y una “oferta estrella del día”. A las siete horas de tomar la decisión, un viaje de cuatro horas a la costa levantina. Y sinceramente, creo que de vez en cuando, salirte del guión es encarecidamente necesario. Pero de eso hablaremos un poco más tarde, primero al turrón:

  • Día 1: Salimos a las 05:00 AM, para que no nos pillara el calorcito típico que hace los viajes insoportables en coche. Tardamos unas cinco horas avanzando por la carretera bastante tranquilos, se nota que junio en España no hay mucha gente con vacaciones. El caso es que nos presentamos en la playa de la Marineta Cassiana a media mañana. En mi opinión es una playa bastante normalita, con arena dura y oscura, y el agua tiene bastantes algas ya que se encuentra al lado del puerto y esto puede ser un motivo por el que no la recomendaría. Lo mejor que tiene es su chiringuito, el trato súper amable y un precio dentro de lo esperable. Por la tarde nos fuimos a la playa de Las Marinas para aprovechar todo el día en el agua. Esta playa es muy cómoda para familias y cuenta con muchísimo entretenimiento (redes de voley, parque de hinchables acuáticos, chiringuito incluido…); en definitiva, una playa normal, sin mucho más que añadir. Más tarde llegaríamos al hotel, y creo, sin lugar a dudas, que era extraordinario. ¡Aquí os dejo el enlace para que podáis juzgar vosotros mismos!
  • Día 2: despertamos en la habitación del pequeño hotel que pillamos con vistas al mar, esas vistas con las que te quedas embobado, contemplando como las olas rompen a la orilla de la playa, dejando que el sonido del agua envuelva tus oídos bajo la luz de un sol pleno y un cielo azul intenso por compañía. Después de desayunar como marqueses (o poco menos, porque estaba todo espectacular), el objetivo del día era visitar la Cala Granadella, que se encuentra en Jávea a unos 25 minutos, muy recomendada por la gente. Eso sí, si vas, prepárate bien y lleva unos escarpines, porque esta cala no es de arena (está compuesta por pequeñas y grandes piedras lisas, pero que no te engañen: son un arma mortífera para las sensibles plantas de tus pies, ¡así que ojo!). ¿Una palabra para definir Granadella? Impresionante.
    IMG_0605

    Cala Granadella y sus aguas color azul turquesa (vía Jesús Sánchez)

    Rodeado de dos cabos bastante escarpados y abundante vegetación, que abrigan a la playa tanto por norte como por sur, hacen de este lugar un paraje de oleaje muy tranquilo. Sus aguas transparentes de color turquesa son dignas de mención, así como asegurar que es un lugar idóneo para practicar snorkel. Parece mentira que hace unos tres años, en 2016 un incendio calcinara este paraje natural, arrasando todo lo que había a su paso. Comimos en el restaurante Sur Granadella, que también resultó ser un lugar de trato agradable y tranquilo, al lado de la misma cala. Al atardecer cayó una tormenta que nos empujó a buscar el coche y volvernos a Dénia, disfrutar de su paseo marítimo y un pedazo de helado enorme de tres bolas (inserte aquí icono amoroso) al atardecer. Por la noche paseamos alrededor del castillo de la ciudad, del cual os dejo más información por aquí.

  • Día 3: para finalizar con este viaje tan breve, hay que decir que después de darnos el desayuno padre del día anterior, repetimos de nuevo, pero con la pena de que esto se acababa ya. Recogimos rápido para aprovechar por última vez el poco tiempo que teníamos, esta vez nos fuimos a la playa de Oliva. Se trata de una extensión de arena enorme que bien puede tener alrededor de 8’5 km en su totalidad.
    IMG_0690

    Playa de Oliva (vía Jesús Sánchez)

    También nos sorprendió muchísimo, ya que al parecer en junio no está tan masificado como en el resto del verano. La gente aprovecha para andar o correr en esta maravillosa playa de arena dorada y aguas poco profundas. La soledad del lugar, sin tanta gente como puede haber el resto del verano, era de agradecer y disfrutar.

A mediodía recogimos los bártulos y nos fuimos, dando por acabado este viaje relámpago y la maravillosa desconexión que implicó a todos los efectos. ¿Y para vosotros? ¿Qué pensáis de las escapadas tan maravillosas especialistas en romper rutinas? ¿Alguna vez habéis improvisado un viaje de la noche a la mañana siguiente? ¡Si es así, contadme en los comentarios que viajes habéis hecho u os gustaría hacer así, de espontáneos por la vida! ¡Un abrazo para tod@s, y feliz verano!

 

Acerca de vchechublog

Documentalista perdido de la mano de Dios y soñador de grandes viajes con los que disfrutar en esta corta vida.
Esta entrada fue publicada en Europa, Lugares, Mis viajes, Viajes y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s