¿TE DUELEN LOS OÍDOS EN EL AVIÓN?

¡Muy buenas noches compañer@s viajer@s! hoy os traigo un tema muy trivial con el que turistas, viajeros y aquellos que utilizan o alguna vez han utilizado el avión nos hemos encontrado alguna vez. Es un pequeño problema, pero realmente incómodo: el dolor de oídos por los cambios de presión. Se conoce por baurotraumatismo, y aunque el nombre suene un poco a chino, es muy común en muchas personas.

avion

Avión random despegando (Pixabay)

Esta enfermedad o incomodidad se desencadena cuando hay un desequilibrio entre la presión exterior e interior del oído. Normalmente la presión dentro y fuera de nuestros oídos es similar, pero con cambios bruscos de altitud, es posible apreciarlo. De hecho, me acuerdo que mi acompañante, en un viaje a Florencia se moría de un terrible dolor insoportable de la muerte, retorciéndose en los incómodos asientos de la compañía de Ryanair (aunque también sean los más baratos) y ofreciendo un baile muy peculiar a los ojos de cualquier curioso.

Y es que este dolor se vuelve insoportable para un gran porcentaje de la población, aunque no temáis, como ya sabéis existen formas de contrarrestar la sensación de taponamiento de los oídos, según algunos expertos, como Eric Rivera, Director General de los centros auditivos Oi2:

  1. Masticar un chicle al despegue y aterrizaje del aparato nos puede aliviar los síntomas, ya que la trompa de Eustaquio se activa con el paladar y es la encargada de regular la presión.
  2. Evitar dormirse durante descenso y ascenso, ya que las horas de descanso ralentizan la estabilidad de la presión.
  3. Otra forma es la maniobra de Valsalva: aquella en la que pellizcas tu nariz, sometiéndola a un taponamiento total y soplas fuerte a través de los orificios nasales, obligando a las trompas de Eustaquio a liberar el aire interno…
  4. Si no has tenido dinero para chicles, o no has podido evitar el soporífero efecto del viaje, quedan otros recursos como el bostezo o tragar, que nunca están de más para estabilizar la presión.

¡Jamás os mojéis los oídos mientras sufráis de estos molestos síntomas, los médicos por lo menos lo recomiendan y de momento no he sido tan osado de comprobarlo ni creo que lo haga!

También podemos  encontrar estos cambios de presión en profundidades marinas, así como en una simple piscina, sobre todo si somos muy sensibles a este cambio que se produce en nuestro cuerpo.

En definitiva, espero que la próxima vez que sufráis de baurotraumatismo, consigáis acordaros de unos consejos tan sencillos como estos, porque en más de una ocasión vienen bien y te ahorras algún que otro molesto taponamiento de oído… si conocéis más formas de que se pasen los efectos o síntomas no dudéis en dejarlo en los comentarios, también me valen anécdotas curiosas con estos taponamientos de oídos… yo una vez de pequeño creí que me había quedado medio sordo por culpa de un aterrizaje, pero comprobé aliviado como con un ligero pinchazo, como si de un globo de helio se tratase, recuperaba mi sentido auditivo habitual.

Acerca de vchechublog

Documentalista perdido de la mano de Dios y soñador de grandes viajes con los que disfrutar en esta corta vida.
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